Un pequeño guerrero de apenas 6 meses lucha en silencio por una oportunidad de vida. Fue encontrado en un parque de San Borja, donde ha sobrevivido a la intemperie durante semanas, quizás meses. Un alma compasiva decidió no mirar a otro lado y lo rescató la noche anterior para llevarlo al veterinario esta mañana.
El diagnóstico fue devastador: leucemia felina.
Este resultado cambió todo. Aunque el gatito es extremadamente cariñoso, sociable y dulce, ni el rescatista ni su amigo pueden quedarse con él, ya que ambos conviven con gatos sanos que podrían contagiarse.
Viven en espacios pequeños donde el aislamiento no es posible. La situación es desesperante.
Cada día que pasa es una cuenta regresiva. Regresarlo al parque —donde su camita ha sido robada y solo le queda un poco de comida que a veces desaparece— es una decisión dolorosa, pero cada vez más cercana si no se encuentra ayuda.
Y sin embargo, este pequeño no ha perdido la fe: come con alegría, ronronea cuando recibe cariño, y se acurruca agradecido en cualquier espacio cálido que le brinden.
Este no debería ser su final.
¿Puedes abrirle la puerta de tu hogar o ayudar a difundir su historia?
Se necesita con urgencia un adoptante o refugio sin otros gatos, o al menos alguien que pueda ofrecerle un espacio temporal seguro. Lo que necesita es alguien que vea más allá de su diagnóstico y reconozca al alma tierna y luchadora que aún quiere vivir.
Contacto directo:
Eddie Villaorduña
Teléfono / WhatsApp: +51 962 382 192
Correo: eddievilla53@gmail.com
Ayudemos a este pequeño a no volver a la calle. El amor también puede ser medicina.








